Hay tantos tratamientos como tipos de disfonías. Los
tratamientos van desde la intervención logopédica, el uso de fármacos,
audífonos, intervenciones quirúrgicas hasta incluso, en el caso de las
disfonías psicógenas, por el tratamiento de un psicólogo.
Hay dos casos que nos gustaría comentar: las disfonías hipercinéticas y las disfonías infantiles.
En las primeras, en el tratamiento no quirúrgico, no se debe prescribir reposo vocal o hablar en voz baja, ya que aunque el inicio de la fonación es difícil, ésta irá mejorando a medida que se vaya hablando.
Y en el caso de las disfonías infantiles, cabe mencionar que existen dos tipos de tratamientos:
- Es importante informar a la familia y al niño sobre el problema, desdramatizando la situación y no culpabilizando al niño.
- Tratamiento farmacológico previo de los posibles factores asociados, que pueden considerarse agravantes de ésta patología: amigdalitis, adenoiditis, otitis, etc.
- El tratamiento quirúrgico de la disfonía infantil se llevará a cabo por el médico ORL-fonocirujano, después de haber realizado un correcto diagnóstico. Se realizará una cirugía muy específica denominada Microcirugía laríngea.
- Se puede realizar de manera satisfactoria a partir de los 9 años, siendo necesario realizar reposo vocal absoluto y obligatorio durante 1 semana, después de la cirugía.
- Es fundamental, que el Logopeda lleve a cabo después de la cirugía una Reeducación vocal con la “técnica tipo Sándwich”, que consiste en realizar una rehabilitación vocal pre y post-operatoria, considerándose imprescindible para que los resultados de la microcirugía sean satisfactorios.
Podríamos hablar horas sobre los tratamientos especializados
de las disfonías, pero es preferible centrarnos en lo que, nosotros como
usuarios de la voz, podemos hacer en nuestro día a día. Por lo general, las
disfonías más comunes son las funcionales y su tratamiento pasa por la
reeducación vocal.