domingo, 11 de enero de 2015

Respiración


Es una de las fases más importantes en el tratamiento ya que suele ser la causa o uno de los aspectos que más influyen en las disfonías.

Se comienza a trabajar con el paciente tumbado para posteriormente pasar a la posición de sentado y finalmente de pie.

El tipo de respiración que se intenta conseguir es la costo-diagragmática ya que es la que permite una mayor inspiración e espiración de aire y aumenta la capacidad pulmonar del paciente.


Estos ejercicios se realizarán de forma progresiva para aumentar la capacidad respiratoria y corregir en pacientes disfónicos (por pólipo laríngeo, nódulos vocales, disfonía psicógena...) el patrón respiratorio:

1. Toma de conciencia de la respiración: Permaneciendo el paciente acostado sobre la espalda, colocará una mano encima del tórax y otra encima del abdomen, fijándose en qué parte del cuerpo asciende cuando toma aire y qué parte desciende cuando lo expulsa. Generalmente los pacientes con disfonía van a emplear un tipo respiratorio torácico alto, incluso con ascenso clavicular.

2. Respiración diafragmática: Una vez que se ha tomado conciencia de la respiración errónea, se trata de que el paciente lleve el aire a un punto medio dentro de su cuerpo. Sentir que el aire penetra dentro del cuerpo sin necesidad de empujarlo sino permitiendo su entrada. En las mujeres puede ser de ayuda el indicarles que tengan la sensación de que su útero se llena en cada inspiración.

3. Respiración nasal alternativa: Se inspira por la ventana nasal derecha y se espira por la izquierda y a la inversa. El dedo índice de la mano derecha se coloca sobre la raíz de la nariz (entre las cejas) y con los dedos pulgar y medio se taponan las ventanas derecha e izquierda en el momento que corresponda, sin realizar pausa espiratoria y recogiendo el resto de los dedos sobre la palma de la mano.

4. Respiración diafragmática controlada: Una vez se interioriza la respiración correcta el paso siguiente es dirigirla hacia el habla, es decir, realizar una inspiración nasal y espiración bucal. Es frecuente debido al patrón respiratorio erróneo que la cantidad de are que entra en los pulmones sea escasa y no se logre sacar rendimiento, por tanto el paciente debe alcanzar dos objetivos básicos:

• Respirar correctamente: El paciente deberá inspirar y retener el aire unos segundos dentro de los pulmones, espirar por la boca y permanecer quieto antes de volver a inspirar. De esta forma, quedando en apnea unos segundos, los alvéolos pulmonares tenderán a abrirse con lo que mejorará la capacidad respiratoria.

Ampliar el rendimiento que se obtiene de cada soplo: La dosificación del soplo es el segundo objetivo, consiste en tomar aire y separar este movimiento del siguiente con una pequeña pausa y expulsarlo imitando el habla de la forma más lenta posible. En varones este soplo durará: 23-27sg, en mujeres: 21-24sg. En pacientes disfónicos: 7-10sg.

También existe un ejercicio de coordinación fono-respiratoria llamado Inspiración nasal diafragmática (IDN):

1. Tome aire y expúlselo de forma continuada emitiendo el sonido /sssssssssss/

2. Tome aire y expúlselo de forma continuada emitiendo el sonido /ffffffffffffff/

3. Tome aire y expúlselo de forma continuada emitiendo el sonido /zzzzzzzzzz/

Hay que asegurarse que el sonido tiene el mismo volumen al principio que al final. Deberemos observar la regularidad del movimiento de nuestro diafragma y nunca apuraremos el aire residual.


También existe un ejercicio que consiste en controlar la espiración y el soplo. Consiste en soplar sobre la llama de una vela a unos 15 o 20 centímetros de distancia. La llama se inclinará, variará de tamaño, pero no se debe de apagar ni parpadear. Tendremos que mantener esa espiración unos 20 segundos de manera controlada y uniforme. El control del soplo se realiza con el diafragma.