domingo, 11 de enero de 2015

Ejercitación y Relajación Muscular del Sistema Bucofonatorio y de la Musculatura Asociada


¿Por qué hemos de ejercitar y relajar los músculos?

  1. Reduce la tensión muscular y relaja el cuerpo.
  2. Ayuda a mejorar la coordinación de movimientos.
  3. Aumenta la movilidad.
  4. Contribuye a prevenir lesiones musculares.
  5. Ayuda a mantener el grado de flexibilidad que tenía el músculo al empezar a practicar estiramientos.
  6. Desarrolla la conciencia corporal.
  7.  Evita el control de la mente sobre el cuerpo
  8. Produce bienestar.


TÉCNICAS DE RELAJACIÓN: local y activa

La relajación empleada en la terapia vocal apunta a la disminución de la tensión muscular excesiva e innecesaria durante la fonación de forma consciente. Durante el entrenamiento se suelen utilizar técnicas activas que persiguen la relajación a través del movimiento, en aquellas zonas vinculadas a la función vocal. Se trata de una relajación dinámica y diferenciada por segmentos o zonas corporales que van a facilitar el control postural y muscular.

Esta relajación local consta de una serie de movimientos que se efectúan con el cuello, hombros y los órganos que participan del proceso fonatorio: labios, lengua, paladar y mandíbula. También se utiliza el masaje superficial o profundo (masoterapia) en la musculatura contracturada visiblemente y que al tacto genera molestia o dolor. La masoterapia se aplicará especialmente en zona cervical, hombros y en área supra e infrahioidea, es decir, los músculos situados por encima y debajo del hueso hioides (músculos extrínsecos de la laringe).

Por otra parte la relajación que se busca no es absoluta sino un equilibrio de las tensiones musculares que intervendrán en el proceso de habla.



EL CONTROL MUSCULAR:

La producción normal (eufónica) de la voz no requiere de sobre-esfuerzos, ni tampoco de una relajación total de la musculatura corporal. Una producción vocal equilibrada necesitará de la habilidad para dosificar el esfuerzo muscular de acuerdo a la intensidad y la frecuencia requerida, es decir, la persona deberá ser capaz de variar el esfuerzo para hablar en cada situación.


Las diferentes técnicas de relajación existentes, los masajes, la fisioterapia, etc., son paliativos del dolor, para evitar que el exceso de tensión y las contracturas reaparezcan será conveniente resolver el factor causal. Igualmente, estarían recomendadas las actividades físicas moderadas, la natación, el yoga, etc., para contrarrestar los efectos del estrés, el descanso inadecuado y la vida agitada, factores que incidirán proporcionalmente en la salud de la voz.