domingo, 11 de enero de 2015

Disfonías Psicógenas

Una disfonía psicógena es la alteración de la voz producida por un trastorno psicológico.

Se presenta en pacientes que dirigen su problemática emocional a su laringe. La voz muestra el estado psíquico del individuo, por lo que si éste se encuentra alterado, se reflejará en la voz. Suele afectar a adultos de entre 20-30 años, y más frecuentemente en mujeres. Se trata de una alteración muy poco frecuente, en la que no existe lesión anatómica o neurológica, sino que es resultado de un proceso de inhibición psicológica.



¿Cómo es el perfil de la persona con disfonía psicógena?

Por lo general, la persona con disfonía psicógena tiene una historia personal caracterizada por situaciones que le han afectado o le afectan emocionalmente y dirige su problemática emocional a la laringe. Los principales factores o características que definen su alteración de la voz son:

1. Sucesos estresantes de la vida.

2. Dificultades en las relaciones familiares o interpersonales.

3. Baja autoestima y falta de autoconfianza.

4. Depresión, bajo estado de ánimo e impotencia.

5. Estrés y ansiedad.

6. Exceso de responsabilidades.



Tratamiento


Este tipo de disfonías suelen tratarse a nivel psicológico y logopédico.

Se ha de conocer que el tratamiento de una disfonía psicógena dura mucho tiempo, más que el de otras disfonías, acompañándose de una prescripción de medicamento y de una auténtica reeducación.


¿Cómo se interviene?


Para conocer el perfil del paciente con disfonía psicógena y poder realizar la intervención, es imprescindible un trabajo multidisciplinar en el que colaboren principalmente profesionales como el logopeda, el otorrinolaringólogo y el psicólogo. A partir de la evaluación de estos profesionales, se puede comprobar el estado de las cuerdas vocales y su funcionamiento, las características de la voz, así como los distintos factores psicológicos, sociales y emocionales que influyen en la persona y que originan la disfonía.

Una vez realizada la evaluación, se comienza con el tratamiento de la disfonía, pero éste no debe consistir solamente en recuperar la voz con la ayuda de un logopeda y las revisiones otorrinolaringológicas pertinentes, sino que debe contemplarse la actuación coordinada de los distintos profesionales (logopeda, psicólogo, otorrinolaringólogo, psiquiatra, etc.) para ofrecer el apoyo y el tratamiento necesario en cada una de las áreas que necesite el paciente.


Formas Clínicas

Las conocidas en conjunto como disfonías psicógenas se han desmembrado en diversos tipos:

  • Disfonía histérica: es la que se produce por miedo a hablar o a cantar, por trauma psíquico debido a la persistencia de una alteración vocal, por el fracaso de tratamientos prolongados, por bloqueo afectivo, por el deseo inconsciente de llamar la atención. El paciente piensa que no puede hablar. Es más común en el sexo femenino en personas jóvenes. La afonía es de comienzo brusco, puede presentar habla susurrada y no tiene dolor. Al examen físico la laringe se encuentra estructuralmente normal pero las cuerdas vocales no se mueven en forma correcta. Si se le pide que fone se observa una abducción en el momento del pasaje del soplo espiratorio. La movilidad cordal es buena en la risa y en la tos.

  • Disfonía obsesiva: es una neurosis obsesiva en la que el paciente se siente perseguido e incomprendido por todo el mundo. La disfonía es una de las consecuencias que presenta esta obsesión.

  • Tracto vocal: Es una pérdida absoluta de voz espontáneamente (afonía súbita) que se produce por una respuesta al miedo, terror...

  • Fonofobia o glosofobia: Es el temor a intentar hablar en público.

Se da en personas tímidas que no acostumbran a relacionarse.

  • Disfonía neurasténica: En este caso el paciente siente un miedo abrumador a sufrir una patología laríngea irreversible. Toma medidas higiénicas exageradas. Presentan carraspeo.

  • Disfonía espástica: La disfonía espástica es una alteración que se produce en la musculatura laríngea de tal forma que la persona que lo sufre presenta una voz entrecortada muy característica. Los músculos laríngeos afectados presentan espasmos involuntarios al hablar, generando quebrantos en la fluidez de la voz. Se ha descripto la voz como si una persona tratara de hablar mientras le aprietan el cuello con las manos. Las alteraciones pueden ser desde leves hasta severas, llevando en algunos casos a la dificultad por parte de la persona de comunicarse libremente y a su aislamiento. En algunos casos la risa, el susurro y el canto no están afectados. Muchas veces el paciente compensa la voz tratando de hablar en "cuchicheo", murmullo o en inspiración para atenuar el síntoma.


Este tipo de disfonías son causadas de manera psíquica por miedos, obsesiones o cambios bruscos en la vida de una persona. Por esto, suelen tratarse a través de un psicólogo que trabaje en conjunto de: logopedas, otorrinolaringólogos, psiquiatras, etc.